La provincia de Ávila consolidó el año pasado su liderazgo en el territorio regional en el sector del turismo rural. Según se publicó ayer, los viajeros, en 2006, crecieron un 34,3 por ciento.
Así lo señalan los datos registrados en el Instituto Nacional de Estadística, que elevan a 119.235 el número total de viajeros recibidos en los alojamientos de turismo rural durante todo el año 2006, frente a los 88.776 del año anterior.
Los que más llegaron fueron los viajeros residentes en España (115.815), aunque también creció con respecto al año anterior los viajeros residentes en el extranjero, que pasaron de 1.418 a 3.421, un 141,2 por ciento más.
Del total anual, diciembre de 2006 fue el mes que más viajeros registró (13.508), seguido de abril (12.118). Fue también diciembre el mes que más viajeros residentes en España registró, mientras que, en el caso de los extranjeros, los alojamientos rurales de la provincia recibieron el mayor número en julio (948) y junio (583).
Los residentes en el extranjero llegados el año pasado a la provincia de Ávila, según la Encuesta de Ocupación en Alojamientos de Turismo Rural correspondiente a 2006, sin embargo, no alcanzan aún las cifras registradas por otras provincias como Burgos (5.519) o León (3.836), las que más extranjeros recibieron.
Grado de ocupación El grado de ocupación por plazas medio durante el año 2006 en los alojamientos de turismo rural de la provincia de Ávila se situó en el 22,85 por ciento, mientras que, en el caso del grado de ocupación por plazas en fin de semana medio se elevó al 48,99 por ciento.
Casa rural en Hoyos del Espino
El mes que más ocupación registró, en este sentido, fue abril (Semana Santa), con una ocupación en fines de semana del 61,7 por ciento. Le siguió octubre, con el 61,8 por ciento, y agosto, con el 57,7 por ciento.
De la misma manera, se incrementó el número de personas contratadas en los alojamientos rurales (en diciembre: 659, un 19,17 por ciento que a primeros de año (553), que estuvieron trabajando en los 508 establecimientos abiertos con los que se cerró 2006, un 17,05 por ciento más que en sus inicios, aunque no uno de los mayores crecimientos de la región.
Y es que el año pasado, y ante el auge experimentado por el turismo rural, fueron otras provincias de Castilla y León las que se animaron a fomentar el turismo en parajes con encanto. El mayor crecimiento lo registró Soria, donde el año terminó con 155 establecimientos de turismo rural, un 38,4 por ciento más que en enero.
También se dieron fuertes crecimientos en Zamora (27,8%, con 138 alojamientos), Segovia (27,1%, con 211) y Valladolid (/26,9%, con 99). A todas ellas supera, sin embargo, Ávila, primera en número de establecimientos de turismo rural que acabaron 2006 ofertando 3.817 plazas.
Candeleda La encuesta publicada por el Instituto Nacional de Estadística toma como referencia, por otra parte, algunos puntos turísticos en la geografía española; entre ellos, ha seleccionado Candeleda, en la provincia de Ávila, donde se cuenta con un total de 15 establecimientos dedicados al turismo rural y se ofertan 166 plazas.
En estos alojamientos se dio un grado de ocupación por plazas medio del 25,5 por ciento, mientras que la media de la ocupación por plazas en fin de semana fue del 56,7 por ciento; una cifra que se superó, sobre todo, en junio (79,4%), mientras que la estancia media registrada por los 6.935 viajeros llegados a este punto de la provincia en todo el año fue de 2,19 días por persona.
C.T.I.
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